En diciembre de 2020, un departamento en el barrio porteño de Palermo se convirtió en el escenario de una escalofriante discusión entre una pareja. Las imágenes registran un intercambio violento donde se escucha la voz de un hombre gritando insultos y amenazas, mientras que su expareja, Lorena Candia, se encuentra acurrucada contra la pared, visiblemente angustiada y pidiendo ayuda. La secuencia revela no solo la intensidad de la agresión verbal, sino también la desesperación de Lorena, quien le suplica a su pareja que llame a su padre, demostrando la gravedad de la situación.

Federico Nicolás Mazzini, el hombre en cuestión, es un médico cirujano que en ese momento ocupaba el cargo de coordinador de Trauma y Emergencias en el Hospital Italiano. La violencia que se evidencia en las grabaciones es solo una parte de un patrón de abuso que, según Lorena, se extendió a lo largo de su relación. En medio de los gritos, Mazzini desafía a Lorena diciendo: "No te pegué con fuerza, pelotuda. ¿Sabés cómo estarías si yo te pegara de verdad?". Esta frase pone de relieve la naturaleza despectiva y manipuladora del agresor, quien minimiza el sufrimiento de su pareja y ejerce control sobre ella.

La situación culminará el próximo 3 de julio, cuando Mazzini se presente ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°24 de Buenos Aires. La jueza María Alejandra Doti será la encargada de llevar adelante el juicio, donde el médico enfrentará cargos por abuso sexual agravado, lo que podría acarrearle una condena de entre seis y quince años de prisión. Este proceso judicial llega más de 1.500 días después de que Lorena decidiera dar el paso de denunciar el abuso, un acto que refleja tanto su valentía como la necesidad de visibilizar situaciones de violencia de género.

El camino hacia la justicia no ha sido sencillo para Lorena. El 14 de marzo de 2022, tras una nueva discusión que escaló en violencia, ella contactó al 911. Las autoridades llegaron al lugar, y en ese momento, Mazzini intentó persuadirla para que no presentara cargos, diciendo: “Lore, no lo hagas. Lo solucionamos nosotros.” Este tipo de comportamiento es común en agresores, quienes frecuentemente intentan deslegitimar las denuncias y mantener el control sobre sus víctimas.

Al día siguiente, Lorena se dirigió a la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), donde expuso un total de 19 episodios de abuso, que incluían amenazas, lesiones y hostigamiento. En marzo de 2023, amplió su denuncia al incluir cuatro casos de abuso sexual que ocurrieron entre 2020 y 2022. La acumulación de pruebas y testimonios ha sido fundamental para la Fiscalía en lo Penal, que se ha encargado de reunir un amplio espectro de evidencia, incluyendo videos, audios y registros de llamadas que respaldan las acusaciones de Lorena.

Los elementos probatorios han sido tan contundentes que el caso fue elevado a juicio en mayo de 2025. Además, el expediente incluye registros de la OVD y testimonios que ilustran la naturaleza del abuso sufrido por Lorena. En un video adicional, grabado por ella misma, Mazzini se muestra despreocupado ante el sufrimiento que ha causado, preguntando cómo podría "resarcir" el daño, lo que evidencia aún más su falta de empatía y responsabilidad por sus actos.

La historia de Lorena Candia resalta la importancia de romper el silencio frente a la violencia de género y el abuso, así como la necesidad de que las instituciones respondan de manera efectiva a las denuncias. La expectativa ahora recae en el desarrollo del juicio y la posibilidad de que se haga justicia en un caso que ha conmocionado a la sociedad y que pone de manifiesto la necesidad de una mayor protección y apoyo para las víctimas de violencia.