Tamara Falcó reveló este jueves que, hace aproximadamente un año y medio, asistió junto con su esposo, Íñigo Onieva, a un “retiro de amor conyugal” para trabajar sobre la convivencia. La confesión surgió durante su participación semanal en “El Hormiguero”, donde conversó con Pablo Motos, Nuria Roca, Juan del Val y Cristina Pardo.

La marquesa de Griñón explicó que la pareja, que lleva tres años de matrimonio, también atraviesa situaciones habituales de la vida cotidiana. Como ejemplo, mencionó la molestia que puede generar que el otro deje “los calcetines tirados”. En tono distendido, advirtió: “Íñigo me va a matar por contar esto”.

Según relató, durante el retiro les enseñaron técnicas para mejorar la relación y manejar los enojos ante situaciones que pueden resultar irritantes. “Si algo te saca de quicio te enseñan a relajarte y pensar ‘no pasa nada, no me voy a enfadar...’”, explicó.

Falcó también contó que en la terapia les recomendaron tratar a la pareja “como a la mejor persona del mundo, la más importante de tu vida, a quien más tienes que querer, que cuidar, que respetar”. Sin embargo, entre risas, reconoció que las herramientas recibidas no les sirvieron “de mucho” para resolver este tipo de conflictos cotidianos.