Agentes de la Unidad de Protección de la Naturaleza (Uprona) de la Guardia Civil de Talavera de la Reina detuvieron a un hombre de 40 años, señalado como presunto responsable de los delitos de maltrato de animales domésticos y abandono continuado. El procedimiento se inició a mediados de septiembre, luego de que un ciudadano advirtiera sobre la presencia de varios perros inmóviles en una rehala ubicada en la comarca de La Jara, en Toledo.

Al llegar al lugar, los efectivos encontraron 14 perros muertos dentro de sus respectivos habitáculos. Los espacios estaban cerrados y no tenían comida ni agua, mientras que los cuerpos presentaban distintos grados de descomposición. Según informó la Guardia Civil, no se halló ningún animal con vida dentro de las instalaciones.

Durante la inspección del resto de la parcela, los agentes localizaron un túmulo de huesos calcinados que habría sido utilizado para eliminar los cadáveres. En las cenizas pudieron identificar la lectura de un microchip perteneciente a uno de los perros, un dato que permitió vincular los restos con un animal que figuraba a nombre del propietario.

Tras las actuaciones correspondientes, los investigadores identificaron al titular de las instalaciones y formalizaron un acta con la intervención de veterinarios oficiales de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Belvís de la Jara. La investigación también incluyó la revisión del historial de los perros vinculados con la rehala.