Christa Pike, condenada a muerte por el asesinato en primer grado de su compañera de clase Colleen Slemmer, presentó una mejora “notable” luego de sobrevivir a un intento fallido de ejecución mediante inyección letal en Tennessee. La mujer tenía 19 años cuando ocurrió el crimen, en 1996, y permanece hospitalizada desde hace más de una semana.

Según informó su equipo legal, Pike ya puede caminar con ayuda y volvió a ingerir alimentos. También recuperó cierto grado de movilidad en los brazos, después de las lesiones que sufrió durante el procedimiento, en el que recibió dos inyecciones letales de pentobarbital.

“Los médicos se muestran optimistas ante su recuperación física”, señaló la defensa en un comunicado. Los abogados describieron la evolución como “notable” y remarcaron los avances en la movilidad y la alimentación de la mujer.

Sin embargo, la defensa advirtió que Pike atraviesa un fuerte trauma psicológico tras haber sobrevivido a la ejecución. “Christa está afrontando el profundo trauma psicológico de haber sobrevivido a una ejecución fallida, incluyendo el terror, el dolor y la incertidumbre de creer que estaba a punto de morir”, sostuvo.

A pesar de esa experiencia, sus abogados indicaron que continúa preocupándose por otras personas, especialmente por la familia de Slemmer. El caso de Pike no tendría precedentes conocidos entre las personas que sobrevivieron a una ejecución mediante inyección letal.

Mientras tanto, un tribunal de Nashville ordenó a las autoridades conservar todas las pruebas relacionadas con la ejecución.