Una investigación del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y de la Universidad de Granada determinó que las grandes colonias antárticas de pingüino barbijo constituyen una fuente natural relevante de metano. Según el estudio, sus excrementos generan emisiones cercanas a las 500.000 toneladas anuales de este gas.

El metano es un gas de efecto invernadero que permanece menos tiempo en la atmósfera que el dióxido de carbono (CO2), aunque tiene una capacidad mucho mayor para atrapar calor. Por ese motivo, identificar sus fuentes resulta clave para comprender la evolución del clima y elaborar inventarios más completos de emisiones.

Hasta ahora, buena parte de las investigaciones se había concentrado en las emisiones vinculadas con actividades humanas, como el uso de combustibles fósiles, la agricultura y la gestión de residuos, además de las producidas por animales domésticos, especialmente el ganado. Las colonias de fauna silvestre de gran tamaño, en cambio, habían recibido menos atención.

El trabajo señala que las concentraciones de aves marinas en regiones polares pueden producir gases a partir de la acumulación y descomposición de materia orgánica. En el caso de los pingüinos, sus excrementos —conocidos como guano— se acumulan en agrupaciones que pueden reunir a decenas de miles de individuos. Estas aves forman algunas de las colonias más numerosas y densas del planeta y, hasta esta investigación, no habían sido consideradas una fuente significativa de metano en el inventario global del gas.