La Justicia desestimó la demanda presentada por una familia de acogida de Gójar, en Granada, que reclamaba volver a convivir con una niña de siete años que permaneció 17 meses en su hogar. Tras conocer la decisión, la pareja se manifestó “consternada” y “decepcionada” y analiza la posibilidad de recurrir la sentencia.

Los padres de acogida habían solicitado el retorno de la menor a su casa bajo el régimen de acogimiento temporal. También pretendían que se instara a la Junta a iniciar los trámites necesarios para que pudieran constituirse como familia de acogida permanente o como familia adoptiva.

El juzgado rechazó sus planteos sin concederles, según expresó Pepe Ferrer, “ninguna opción”. El hombre aseguró que tanto él como su esposa están “muy tristes” por la resolución, aunque anticipó que “seguirán en la lucha” y estudiarán recurrirla. A su entender, la sentencia incurrió en “contradicciones y falsedades” al asumir los argumentos de la Administración.

El juicio se realizó el 5 de octubre ante la Sección de Familia, Infancia y Capacidad del Tribunal de Instancia de Granada, plaza número 2. Durante esa instancia, la Fiscalía se opuso a las pretensiones de los padres de acogida y sostuvo que lo más conveniente para la niña era que continuara en su situación actual, bajo una “guarda con fines de adopción”.

La familia considera que la menor se encuentra en una etapa “muy prematura” del proceso adoptivo. También sostiene que la adaptación iniciada con el potencial padre adoptivo “puede ir bien o mal”, por lo que cuestiona que se haya avanzado en esa dirección.