Suzette Hall y Rosario Ortiz circulaban por una avenida con mucho tránsito cuando advirtieron que los vehículos avanzaban con lentitud. Las rescatistas se dirigían hacia el último lugar en el que habían sido vistos dos perros, pero no esperaban encontrarlos recostados sobre la línea central de la calzada, mientras los autos los rodeaban y continuaban su marcha.

La escena llamó especialmente su atención por el vínculo entre ambos animales. Se trataba de una perra grande, mestiza y parecida a un pastor, y de un cachorro pequeño, de pelo rizado, que no pesaba más de dos kilos y medio. A pesar de la diferencia de tamaño, la perra permanecía acurrucada alrededor del cachorro y no se apartaba de él, como si intentara protegerlo del tránsito.

“Y cuando digo que lo protegía, me refiero a que nunca se separó de él”, escribió Hall en una publicación de Facebook. Según relató, el cachorro era muy pequeño. Ante la falta de intervención de los conductores, Hall y Ortiz se detuvieron, desviaron el tránsito y guiaron con cuidado a los dos perros hasta el jardín de un vecino. Allí comenzaron a ponerlos a resguardo, después de encontrarlos expuestos en medio de una avenida y rodeados por vehículos.