Un informe de Argentinos por la Educación (AxE) analizó las regulaciones sobre el uso de celulares en las aulas y señaló que 11 jurisdicciones argentinas, equivalentes al 45% de las provincias, avanzaron con leyes, resoluciones o protocolos en la materia. Entre ellas se encuentran la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, todavía no existe una norma nacional unificada para todo el país.
El documento también destacó la evolución internacional de estas restricciones. Según la Unesco, en 2023 apenas una cuarta parte de los países había implementado limitaciones al uso de dispositivos en las escuelas, mientras que en 2026 esa proporción ronda el 60%. El organismo advirtió que la regulación, por sí sola, no alcanza y puede generar entre los adultos una sensación de alivio basada únicamente en la idea de que se está tomando alguna medida.
Para la Unesco, el desafío central consiste en enseñar a los estudiantes a utilizar los dispositivos de manera adecuada y responsable, como parte de la construcción de una ciudadanía digital. La falta de políticas públicas orientadas a ese objetivo aparece como un déficit extendido en la región.
El informe de AxE también relevó diferencias entre provincias en cuanto a la tenencia de celulares. En Santa Cruz, Catamarca y Tierra del Fuego, más del 65% de los alumnos de tercer grado tiene un teléfono propio. En Misiones y Formosa, en cambio, la proporción alcanza apenas al 40%, ya que muchos chicos utilizan el dispositivo de sus progenitores. Entre los estudiantes secundarios, la tenencia de celulares llega al 90%.
En el ámbito privado, colegios de la red de escuelas Itinere, ubicados en la zona norte, adoptaron en 2024 la modalidad denominada “celular cero” para el nivel primario. Un año después, sumaron una prohibición para el nivel secundario, según la información disponible.



