Al menos 32 civiles fueron asesinados entre el miércoles y el viernes de esta semana durante una nueva serie de ataques atribuidos a las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) en el norte de la República Democrática del Congo (RDC). La ofensiva se concentró en el territorio de Mambasa, en la provincia de Ituri, considerada bastión de ese grupo yihadista vinculado con Estado Islámico.
Organizaciones de la sociedad civil congoleña informaron que las víctimas fueron identificadas tras dos ataques perpetrados en las localidades de Njiapanda-Bela y Lukaya. En el primer caso murieron 25 civiles, mientras que otros siete fueron asesinados en Lukaya.
Las asociaciones locales alertaron además que patrullas de las ADF avanzan hacia Makumo. La situación provocó un nuevo desplazamiento de la población y elevó la preocupación por el impacto de la violencia en la emergencia sanitaria que atraviesa la región.
Ituri también es el epicentro de un brote de ébola que ya dejó casi 1.300 muertos. Las organizaciones advirtieron que los movimientos de población y los precarios protocolos de control podrían dificultar la detección de personas contagiadas, mientras que la inseguridad complica las tareas de contención de la enfermedad.
Los actores de la sociedad civil del territorio de Mambasa señalaron que, desde marzo de este año, las ADF asesinaron a más de un centenar de civiles en ataques contra más de 20 poblaciones de la zona.



