El adobo de conejo es una preparación tradicional de la cocina peruana, reconocida por la terneza de la carne y el sabor intenso de su aderezo. La receta combina ají panca, ají amarillo, vinagre, ajo y distintas especias, y ofrece una alternativa a los adobos más habituales de cerdo o pollo. Puede servirse con arroz blanco, papas sancochadas, ensalada, salsa criolla o ají amarillo y rocoto, según el gusto.

Para cuatro personas se necesita un conejo limpio, cortado en cuatro a seis presas; tres cucharadas de ají panca molido; una cucharada de ají amarillo molido; media taza de vinagre tinto; cuatro dientes de ajo molidos; una cucharadita de comino; una cucharadita de pimienta negra; una cucharadita de orégano seco; dos hojas de laurel; una cucharada de pasta de tomate, opcional; una cebolla roja grande; dos cucharadas de aceite vegetal; media taza de chicha de jora o cerveza negra; media taza de caldo de pollo o agua y sal. Para acompañar, se sugieren cuatro papas blancas o amarillas sancochadas, arroz blanco, salsa criolla y ají amarillo o rocoto.

Para comenzar, hay que lavar y secar bien las presas de conejo, retirar cualquier exceso de grasa y colocarlas en un recipiente amplio. Luego se prepara el aderezo con el ají panca, el ají amarillo, el vinagre, el ajo, el comino, la pimienta negra, el orégano y las demás especias de la receta. La carne debe marinarse durante varias horas; idealmente, durante toda la noche. Esta etapa permite que el conejo incorpore los sabores y conserve su jugosidad durante la cocción lenta.