Pablo Urdangarín retomó su rutina en Barcelona, donde se prepara para una nueva temporada con el Fraikin BM Granollers de balonmano, después de pasar unos días de vacaciones en el Palacio de Marivent junto con su madre, la infanta Cristina; su abuela, la Reina Sofía; y sus hermanos, Juan, Miguel e Irene. Durante el verano, el joven mantuvo un perfil discreto y contó con el respaldo de su novia, Johanna Zott, con quien sostiene una relación desde hace tres años.

Mientras permanece abierta la posibilidad de que acompañe a su madre y a su abuela a Atenas, siempre que sus compromisos deportivos se lo permitan, para asistir al 80° cumpleaños de la Reina Ana María de Grecia, Pablo volvió a mostrarse amable ante las cámaras. Sin embargo, evitó hacer comentarios sobre las imágenes de su padre, Iñaki Urdangarín, junto a Ainhoa Armentia en Palma de Mallorca.

Las fotografías mostraron a la pareja en actitud cómplice, cuatro años y medio después de que su relación saliera a la luz y de la mediática separación de Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina. Ante las consultas, Pablo reaccionó con una sonrisa, aunque no confirmó si sus padres coincidieron durante su estadía en Mallorca ni si él y sus hermanos pudieron encontrarse allí con su padre y su pareja.

El hijo de la infanta Cristina tampoco se refirió al reencuentro de sus abuelos en Marivent, ocurrido durante el viaje exprés del rey emérito a la isla, ocho años después de su última visita, para asistir al cumpleaños de su amigo Miguel Arias.