La festividad de Purim, que dará comienzo el lunes 2 de marzo por la noche, invita a la comunidad judía a sumarse a la lectura de la Meguilá y a participar en diversas actividades festivas que evocan una historia de fe y salvación ante situaciones adversas. Las conmemoraciones, organizadas por Jabad Argentina en Buenos Aires, no solo buscan revivir la narrativa del libro de Ester, sino también fortalecer la unión y la solidaridad a través de acciones concretas en distintos puntos de la ciudad.
El martes 3 de marzo, entre las 11 y las 17 horas, se establecerán dos puntos de encuentro en la ciudad, específicamente en las intersecciones de Corrientes y Scalabrini Ortiz, así como en Corrientes y Florida. En estos lugares, se compartirán los tradicionales Mishlóaj Manot, que consisten en paquetes con al menos dos tipos de alimentos y bebidas, además de la entrega de Matanot Levionim, destinada a ayudar a quienes más lo necesitan. Jabad Argentina también llevará a cabo lecturas públicas de la Meguilá a las 12.30, en esos mismos espacios y en áreas verdes como la pérgola de Barrancas de Belgrano, Plaza Castelli y Parque Centenario. La participación en estos actos es libre y no requiere inscripción previa.
El rabino Tzvi Grunblatt, líder de Jabad Argentina, destacó el significado histórico de Purim, recordando el milagro que tuvo lugar hace 2.500 años en Persia. En esa época, el ministro Hamán convenció al rey de emitir un edicto para exterminar al pueblo judío. Ante esta amenaza, los hebreos recurrieron a la oración y el ayuno. Grunblatt narró que, en el momento crítico, cuando se temía por la aniquilación del pueblo, el rey emitió un nuevo edicto que permitía a los judíos defenderse, lo que resultó en una transformación completa de la situación, convirtiendo el temor en una celebración de alegría.
La costumbre de disfrazarse durante Purim proviene de esta historia, simbolizando cómo lo divino a menudo se manifiesta a través de lo cotidiano. El rabino también estableció un vínculo entre la historia antigua y la actualidad, señalando que, así como en el pasado el enemigo era Persia, hoy se observan similitudes con las amenazas provenientes de Irán. Grunblatt concluyó expresando su deseo de que la historia se repita, transformando las circunstancias adversas en momentos de celebración y alegría.



