En la última semana, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) hizo público un nuevo informe que refleja una preocupante situación para la industria manufacturera argentina, la cual continúa estancada en niveles históricamente bajos. Este contexto ha llevado a economistas y exfuncionarios de diferentes sectores políticos, tanto del Partido Justicialista (PJ) como de Juntos por el Cambio (JxC), a demandar una revisión del tipo de cambio y a enfatizar la necesidad de un crecimiento que rescate a este sector fundamental para el empleo y la innovación en el país.
El debate se enmarcó en el IAE Summit 2026, un evento que reunió a miembros del actual equipo económico, como Pablo Quirno y Luis Caputo, quienes expusieron sobre la situación macroeconómica y las expectativas del sector productivo. Durante el panel titulado "Competitividad y desarrollo productivo", el exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas abordó las dificultades estructurales que enfrenta la industria, que van más allá de la política económica vigente. Según Kulfas, cuestiones como el elevado costo del financiamiento, las deficiencias logísticas y el rezago tecnológico son factores que limitan la competitividad y requieren atención urgente.
No obstante, Kulfas también señaló que existen aspectos que el gobierno actual puede modificar para mejorar la situación. En su opinión, uno de los principales obstáculos es el tipo de cambio, y aseguró que los industriales con los que mantiene contacto piden una corrección cambiaria en el orden del 20% al 25%. Esta necesidad de ajuste se ha vuelto un tema recurrente entre los actores económicos que buscan reactivar la producción y fomentar la inversión en el país.
La necesidad de una corrección cambiaria fue también el tema central del análisis de Hernán Lacunza, quien se desempeñó como ministro de Economía durante la gestión de Cambiemos. En el panel "Perspectivas macroeconómicas", Lacunza recordó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha indicado que Argentina enfrenta un atraso cambiario del 16%. Para Lacunza, este tema representa un desafío que el equipo económico deberá abordar con urgencia. Además, propuso mantener la acumulación de reservas y generar un fondo de estabilización de cara a las elecciones, así como aumentar el superávit fiscal primario al 2,2% del Producto Bruto Interno (PBI).
El economista también reflexionó sobre las decisiones fiscales del pasado y las comparó con las actuales, señalando que el gobierno anterior fue "perezoso" en el ajuste fiscal y "ansioso" en el monetario, mientras que el actual parece haber invertido esos enfoques. Esta falta de coherencia en la estrategia económica ha llevado a un estancamiento que dificulta la recuperación del sector productivo, que es vital para la generación de empleo y el crecimiento sostenible del país.
En la misma línea, Marina Dal Poggetto, economista de renombre y directora ejecutiva de Eco Go, centró su exposición en la problemática del dólar. Dal Poggetto afirmó que el Gobierno no ha logrado establecer un ancla alternativa a la política cambiaria, lo que ha derivado en inconsistencias en el programa financiero. Subrayó que, aunque las tasas de interés pasivas son bajas, se encuentran por encima del ritmo de devaluación, mientras que las tasas activas permanecen elevadas, lo que obstaculiza el acceso al crédito y, por ende, la posibilidad de inversión y crecimiento para las empresas.
El panorama que se presenta es complejo y requiere de un enfoque estratégico que contemple tanto la corrección del tipo de cambio como la necesidad de fortalecer el sector industrial. Las voces de economistas y exfuncionarios son un claro llamado a la acción, enfatizando que la competitividad y el desarrollo productivo son cruciales para salir de esta situación de estancamiento y construir un futuro más prometedor para la economía argentina.



