La rápida intervención de dos policías en el barrio Altos del Este de Bariloche, Río Negro, fue crucial para salvar la vida de Santino, un niño de 10 años que sufrió un atragantamiento. Los agentes Fernando Roldán y Oscar Romero, pertenecientes a la Subcomisaría 80, respondieron de inmediato a un llamado de emergencia y se dirigieron al hogar del menor.

Al llegar al lugar, los policías encontraron al niño con dificultades para respirar debido a una obstrucción en sus vías respiratorias. Sin perder tiempo, uno de los efectivos aplicó la maniobra de Heimlich, mientras que el otro se encargó de tranquilizar a la familia y coordinar la llegada de asistencia médica. En cuestión de minutos, gracias a su actuación, el niño logró recuperar la respiración.

Posteriormente, los agentes trasladaron a Santino en su patrullero hasta un punto de encuentro con un vehículo de emergencias que ya había sido solicitado. Los profesionales de la salud que llegaron evaluaron al menor y confirmaron que no requería atención hospitalaria, siendo dado de alta en el lugar. Este incidente resalta la preparación y el compromiso de la policía de Río Negro en situaciones críticas, así como la importancia de saber cómo actuar ante un caso de atragantamiento.