El rey Juan Carlos habría interrumpido sus compromisos para viajar por unas horas a Barcelona y despedir a Josep Cusí, quien murió este miércoles a los 92 años. Ambos mantenían una amistad de más de medio siglo y compartieron durante más de 40 años su pasión por las regatas, una relación que convirtió al armador del Bribón en una de las personas más cercanas al emérito.

La despedida de Cusí se realizó en la más estricta privacidad, en su residencia de Barcelona. Según la información disponible, Juan Carlos acompañó allí a la viuda y a los hijos del empresario. El viaje también habría marcado su regreso a la ciudad catalana después de una década sin visitarla.

Mientras su abuelo se encontraba en la capilla ardiente, Pablo Urdangarín cumplió con sus compromisos deportivos. Este jueves disputó con el Fraikin BM Granollers las semifinales de la Supercopa de Catalunya de balonmano frente al Sant Joan Despí.

Tras el partido, el hijo de la infanta Cristina recibió preguntas de la prensa sobre la muerte de uno de los grandes amigos de Juan Carlos. Sin embargo, mantuvo la reserva y no confirmó si su abuelo había viajado a Barcelona para despedir a Cusí. Tampoco precisó si había podido verlo o hablar con él durante su estadía en la ciudad.