Un mes después del incendio que arrasó miles de hectáreas y provocó graves daños en el municipio de San Martín de Valdeiglesias, Abel Viedma comenzó a dar los primeros pasos para reconstruir la vivienda en la que vivió durante casi cinco años. El programador había elegido la Sierra Oeste para desarrollar una vida en contacto con la naturaleza.

Viedma se enteró del fuego a través de un grupo de vecinos mientras visitaba a su padre en Las Rozas. El incendio se había iniciado en su localidad después de que ardiera un auto en la M-501. Ante la emergencia, se dirigió a su finca para rescatar a sus tres perros y dos gatos.

“Se pierde un paraíso, un ecosistema increíble y una forma de vida. Es una tragedia”, expresó Abel. Su propiedad, de 16 años de antigüedad, estaba ubicada en medio del monte y solo se podía acceder por un camino de tierra. En pocas horas, la vivienda quedó reducida a cenizas.

“Ese día solo fui a por mis animales. Cuando llegué, parecía que estaba en otro planeta por todo el humo que había. No quise ni verlo. Al día siguiente ya vi todos los daños”, relató. Además de trabajar como programador, Viedma cultivaba su tierra y llegó a producir vino y aceite de oliva para vender entre sus contactos más cercanos.

Ahora puso en marcha una campaña para recaudar 30.000 euros y afrontar la reconstrucción de su hogar, que había levantado como parte de su proyecto de vida en la Sierra Oeste.