En una reciente entrevista, el abogado Leandro Halperin expresó su preocupación sobre la prohibición total del uso de teléfonos móviles en las prisiones argentinas, afirmando que esta medida puede favorecer la corrupción en esos entornos. Su declaración surge en medio de un debate generado por un video que muestra cómo operan miembros de la Banda del Millón, una organización criminal activa en el conurbano bonaerense, desde el interior de un pabellón, lo que ha generado un fuerte impacto en la sociedad.
Halperin, quien participó en un programa de análisis, argumentó que el tema del uso de celulares en cárceles no debería ser abordado desde posturas extremas. “No se puede pensar en que todos los reclusos tengan acceso a un celular o que ninguno lo tenga. Es necesario encontrar un equilibrio”, sostuvo. A su juicio, la comunicación es un derecho que debe ser regulado en lugar de prohibido, resaltando la importancia de establecer un marco que permita su uso bajo ciertas condiciones.
El abogado también destacó que la tecnología actual permite un control efectivo del uso de dispositivos móviles, mencionando que se pueden restringir aplicaciones y horarios. Citó ejemplos de otros países, como Miami, donde los reclusos tienen acceso a tablets en lugar de teléfonos, permitiéndoles acceder a libros y recursos educativos de forma controlada. Según Halperin, esto podría ser un modelo a seguir para mejorar la comunicación de los internos con sus familias y facilitar su educación, especialmente en el contexto de salidas transitorias.



