Una llamada inesperada cambió por completo la vida de una mujer que, tras recibir la noticia del fallecimiento de su marido, se enfrentó a una dura realidad. No solo perdió a su compañero de vida, sino que descubrió que su muerte ocurrió en un hotel, acompañado de su amante. La autopsia reveló que un aneurisma había sido la causa del deceso, y se especuló que su ruptura pudo estar relacionada con el uso excesivo de Viagra, un detalle que añade un matiz aún más doloroso a la situación.
La mujer reflexiona sobre su matrimonio, cuestionándose la autenticidad de su relación y si realmente conocía a su pareja. A lo largo de los años, vivieron tanto momentos felices como difíciles, pero la incertidumbre sobre la infidelidad de su esposo la ha dejado atrapada en un mar de dudas. Se pregunta si podrían haber evitado esta situación si se hubieran comunicado mejor y si la rutina que enfrentaban afectó su conexión.
Luego de una exhaustiva revisión del teléfono de su difunto esposo, encontró un número que se repetía: el de su amante. Impulsada por la curiosidad y el deseo de respuestas, decidió contactar a la mujer, quien accedió a reunirse con ella. En ese encuentro, la amante confesó que, a pesar de estar enamorada, sentía que su relación se limitaba a ser amantes. La mujer quedó con sentimientos encontrados, al darse cuenta de que, aunque ella siempre había sido la principal en la vida de su marido, nunca se sintió como su verdadero refugio. Con el paso de los años, la protagonista ha aprendido a aceptar la complejidad de la vida y las relaciones, reconociendo que nadie puede cumplir todas las expectativas del otro, lo que la ha llevado a un proceso de autodescubrimiento y reflexión profunda sobre su propia vida y la naturaleza del amor.



