La Fórmula 1 ha decidido ajustar los itinerarios de viaje de algunos de sus equipos y personal hacia Australia, debido a las recientes interrupciones en los vuelos que atraviesan Oriente Medio. Esta medida se ha tomado en respuesta a los ataques con misiles que han sucedido en la región, como consecuencia de las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán. La seguridad durante los traslados del personal y los posibles riesgos asociados a los eventos programados en Baréin y Arabia Saudí son las principales preocupaciones en este contexto.
La organización de la Fórmula 1 ha asegurado que está atenta a los acontecimientos en Oriente Medio, especialmente de cara a los Grandes Premios que se llevarán a cabo en Baréin y Arabia Saudí en abril. Según informaron fuentes oficiales, la entidad está trabajando en conjunto con las autoridades internacionales para prever y evitar cualquier incidente que pudiera alterar el calendario de la competición. A pesar de la inestabilidad en la región y el cierre temporal de algunos espacios aéreos, el campeonato confía en que la apertura de la temporada en Melbourne, Australia, prevista para la próxima semana, se desarrollará según lo planeado.
Ante el aumento de la tensión geopolítica y los bombardeos reportados, varios equipos de Fórmula 1 han modificado sus rutas de vuelo para eludir áreas de riesgo. Las decisiones tomadas, aunque rápidas, son una respuesta necesaria para salvaguardar a pilotos, ingenieros y demás miembros de los equipos. Aunque no se prevén cambios inmediatos en el inicio de la temporada, la atención se centra en los eventos programados para el 12 y el 19 de abril en Baréin y Arabia Saudí. Un portavoz de la Fórmula 1 ha comunicado que se mantiene una estrecha coordinación con organismos gubernamentales y multilaterales para evaluar cualquier amenaza potencial, resaltando el monitoreo constante de la situación actual.



