Durante una reciente charla, la especialista en adolescencia Charo Maroño analizó el fenómeno del Último Primer Día (UPD), una celebración que marca la culminación de la etapa escolar para muchos estudiantes. Maroño destacó que este evento, que ha cobrado relevancia en los últimos años, presenta un enfoque serio por parte de los jóvenes, quienes organizan diversas actividades, incluyendo la compra de alcohol, lo que genera preocupación entre los adultos.
La psicóloga describió el UPD como un ritual que simboliza la finalización de una etapa y la iniciación hacia nuevos desafíos. "Es un momento significativo donde los chicos comienzan a procesar emocionalmente el cierre de un ciclo importante en sus vidas", explicó Maroño. Sin embargo, también señaló que estas celebraciones pueden ocultar sentimientos de angustia y tristeza, a pesar de la apariencia festiva que suelen mostrar.
Maroño enfatizó la necesidad de una supervisión adecuada durante estas celebraciones, sugiriendo que no es efectivo prohibir el UPD, ya que los adolescentes esperan con ansias este acontecimiento y su simbología. En lugar de eso, propuso establecer redes de apoyo, donde tanto padres como escuelas asuman un rol activo para garantizar el bienestar de los jóvenes, organizando el evento de manera responsable.



