A una semana de la destitución de los tres fiscales que llevaron adelante la investigación del homicidio de Nora Dalmasso, su hijo, Facundo Macarrón, expresó su descontento por no poder lograr un juicio contra Roberto Bárzola, el parquetista cuyo ADN fue hallado en la escena del crimen casi dos décadas después. Macarrón, quien también fue imputado en la causa, consideró que la decisión de destituir a los fiscales fue la correcta, pero al mismo tiempo lamentó que no se haya llegado a un juicio contra Bárzola, a quien él mismo señala como el principal sospechoso. “Fue macabro”, afirmó al referirse a la teoría que lo vinculó con el caso, y expresó su impotencia al ver que el presunto autor del asesinato sigue en libertad.

La situación se tornó más compleja cuando, tras la revisión del expediente por parte del fiscal Pablo Jávega, se determinó que Bárzola había sido uno de los primeros interrogados en la causa. A partir del análisis del material genético recuperado del cuerpo de Dalmasso y de su bata, se identificó a Bárzola como el posible autor del crimen. Facundo recordó durante una entrevista en A24 que el ADN del parquetista fue encontrado en múltiples partes de la bata y que incluso se halló un cabello púbico que pertenecía a él. “Todo indica que Bárzola estuvo en el lugar de los hechos”, enfatizó el joven, quien parece haber encontrado en los resultados del ADN una confirmación de sus sospechas.

Macarrón también hizo hincapié en el contexto del crimen, recordando que mientras se realizaba el sepelio de su madre, el parquetista estaba siendo indagado por las autoridades. Además, el joven reveló que su padre, Marcelo, había recibido una carta anónima que sugería investigar a ciertos obreros, insinuando que entre ellos se encontraba un “depredador sexual con resentimiento hacia una mujer adinerada”. Facundo insinuó que esta carta podría haber sido un indicio importante que los fiscales no supieron aprovechar. “Había un clasismo evidente en la situación”, reflexionó, subrayando que su madre había tenido conflictos con Bárzola por cuestiones menores en el pasado, lo que añade una capa de complejidad al caso.

El joven se mostró frustrado por la incapacidad de los fiscales de conectar los puntos, ya que se centraron en buscar al supuesto amante de su madre, interrogando a un total de 58 personas, sin considerar otras pistas que podrían haber conducido a la verdad. Este enfoque limitado lo llevó a cuestionar la profesionalidad de los fiscales, quienes, según su perspectiva, no tomaron en cuenta las evidencias que apuntaban a un único sospechoso. “¿Cómo pueden dejar que alguien que probablemente mató a tu madre siga caminando libremente por las calles?“, se preguntó Macarrón, evidenciando el dolor que siente al saber que la justicia aún no ha llegado para su familia.

A pesar de la angustia y la impotencia que siente, Facundo reconoció que la reciente sentencia de destitución de los fiscales trajo consigo un rayo de esperanza. “Nunca pensé que aquellos que nos persiguieron de forma cruel terminarían en el banquillo de los acusados”, comentó, resaltando la ironía de la situación. Sin embargo, el joven también se mostró consciente de que esta resolución no es más que un paso en un camino largo y complicado hacia la justicia.

Finalmente, Facundo Macarrón instó a la sociedad a reflexionar sobre la situación de su madre y la lucha por la verdad. “Es triste tener que llegar a este extremo, pero es una realidad que debemos enfrentar”, concluyó. Su historia no solo es un recordatorio de la lucha por justicia en casos de violencia de género, sino también un llamado a las autoridades para que actúen con mayor diligencia y sensibilidad ante situaciones tan delicadas.