Sídney (Australia), 14 de mayo. En un avance significativo en la gestión de la crisis sanitaria provocada por un brote de hantavirus, Australia ha decidido repatriar a seis pasajeros, cinco de los cuales son residentes australianos y uno neozelandés, que fueron evacuados del crucero Hondius. Esta operación se llevará a cabo el próximo viernes mediante un vuelo chárter que se realizará bajo estrictas medidas de bioseguridad, según lo anunciado por el ministro de Salud australiano, Mark Butler, en una rueda de prensa.
El funcionario detalló que el Departamento de Asuntos Exteriores de Australia ha logrado coordinar el traslado especial desde los Países Bajos, país donde se encuentra registrada la compañía propietaria del Hondius. Este operativo se ha concretado tras varios días de intensas negociaciones que involucraron tanto aspectos logísticos como sanitarios, garantizando de esta manera la seguridad de todos los involucrados en el proceso.
Butler informó que los seis pasajeros se encuentran en buen estado de salud, habiendo dado negativo en las pruebas de hantavirus y sin presentar síntomas relacionados. Sin embargo, como medida de precaución, todos los evacuados viajarán equipados con equipos de protección personal (EPP) que les serán proporcionados para el trayecto, asegurando así un entorno seguro durante el vuelo de regreso.
A su llegada a Perth, los pasajeros serán trasladados de inmediato al centro de cuarentena de Bullsbrook, una instalación que fue habilitada previamente durante la pandemia de COVID-19. En este lugar, se les mantendrá en aislamiento durante al menos tres semanas, bajo la supervisión de un equipo médico especializado que monitoreará su estado de salud de manera constante. Esta medida responde a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiere un periodo de vigilancia epidemiológica de 42 días para aquellos que han estado en contacto cercano con casos confirmados de hantavirus.
Las autoridades sanitarias australianas han enfatizado que la organización del vuelo chárter implicó la obtención de autorizaciones especiales para garantizar que se cumplían todos los protocolos necesarios para salvaguardar la salud tanto de la tripulación del vuelo como del personal médico que participará en la operación. Esto incluye la utilización de materiales de protección, la aplicación de protocolos de aislamiento y la realización de controles médicos continuos durante el vuelo.
El crucero Hondius había zarpado de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril con destino a la Antártida y el Atlántico Sur, transportando a pasajeros y tripulación provenientes de más de veinte países. Sin embargo, la situación se complicó cuando el barco quedó aislado frente a las costas de Cabo Verde, hasta obtener la autorización de las autoridades españolas para navegar hacia la isla de Tenerife, donde se realizaron evacuaciones y se implementaron medidas de seguimiento sanitario. La OMS ha confirmado varios casos de infección y tres fallecimientos relacionados con el hantavirus entre los pasajeros del Hondius, mientras que una ciudadana francesa continúa en cuidados intensivos, según reportaron las autoridades de su país recientemente.



