El acto en homenaje a Guillermo Brown, realizado el 3 de marzo, generó gran expectativa sobre las palabras del vicealmirante Armando Lambruschini, entonces jefe del estado mayor general de la Armada. Lambruschini, quien ocupaba su cargo desde diciembre de 1974, hizo eco de una frase de una editorial de La Gaceta de Buenos Aires de 1810, señalando que "un soldado es un hombre dedicado por profesión a sostener la Patria". De esta manera, estableció un paralelismo entre las dificultades del pasado y las del presente argentino.

El vicealmirante, quien había nacido en 1924 y formado parte de la promoción 73 de la Armada, hizo referencia a la necesidad de recuperar los valores de 1810 para afrontar los desafíos de 1976. Su mensaje resultó especialmente significativo dado el contexto político de la época, donde la figura de Isabel Perón no contaba con el apoyo de las fuerzas armadas, que aguardaban el momento propicio para justificar un golpe de Estado.

Durante el mismo día, la presidenta Isabel Perón se reunió con las 62 Organizaciones, donde Lorenzo Miguel, su líder, expresó apoyo a su gestión a pesar de los ajustes económicos anunciados por sus ministros. La presencia de los comandantes del Ejército, Marina y Fuerza Aérea en el acto por Brown, aplaudidos por los presentes, subrayó el descontento creciente hacia el gobierno de Perón, en un clima donde el respaldo militar se volvía cada vez más incierto.