El jueves por la tarde, vecinos de la Isla Paulino en Berisso notificaron a las autoridades sobre un hallazgo inquietante en la playa: un cráneo humano. A raíz de esta alerta, se desplegó un operativo por parte de las fuerzas de seguridad en la zona para investigar el origen de los restos.
Los especialistas de la Policía Científica se hicieron presentes en el lugar y determinaron que se trataba de un cráneo de antigüedad considerable, que había salido a la superficie recientemente. El análisis inicial tiene como objetivo principal establecer tanto la antigüedad como la posible identidad del fragmento óseo, lo que representa un desafío considerable debido a las condiciones ambientales en las que se realizó el hallazgo.
El cráneo fue trasladado a un laboratorio forense para llevar a cabo estudios más profundos. Los expertos enfrentan dificultades para obtener perfiles genéticos, ya que el ADN en restos expuestos puede estar severamente degradado. En este contexto, se prioriza el análisis de huesos más densos y dientes, con la esperanza de encontrar material genético que permita compararlo con bases de datos de personas desaparecidas. Sin denuncias o registros familiares, la tarea de identificación se complica aún más. Este episodio se suma a otros recientes en distintas localidades donde también se encontraron restos humanos, como en Clorinda, Formosa.



