En un contexto económico favorable, Panamá se perfila como un país en crecimiento, con una proyección de aumento del 4 % para el presente año, superando así el promedio regional del 2,2 %. Esta expansión es respaldada por el Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá, que ha destacado la importancia estratégica de su infraestructura logística, particularmente el Canal interoceánico. En diálogo con la prensa, el embajador de Panamá en Argentina, Juan Luis Correa Esquivel, resaltó que, debido a circunstancias globales como el cierre del estrecho de Ormuz, se ha observado un incremento del 8 % en el tránsito de buques, elevándose el promedio diario de 36 a 43 embarcaciones. Esto refleja la flexibilidad y eficiencia del Canal, que representa el paso del 6 % del comercio mundial.
Desde su inauguración en 1914, el Canal de Panamá ha sido un pilar fundamental en el desarrollo económico del país, permitiendo la consolidación de un centro logístico y multimodal. Este desarrollo se complementa con una robusta infraestructura portuaria en las costas del Caribe y el Pacífico, lo que coloca a Panamá en una posición ventajosa a nivel global. En la actualidad, el 76 % del Producto Bruto Interno (PBI) de Panamá proviene del sector servicios, lo que denota la evolución de la economía nacional hacia un modelo centrado en la logística y el comercio internacional.
Uno de los elementos clave que ha contribuido a la estabilidad económica panameña es el uso del dólar estadounidense como moneda oficial desde hace más de 80 años. Esta decisión ha permitido mantener la inflación en un promedio anual que no supera el 3 %, lo cual otorga a la economía panameña un grado de estabilidad que beneficia tanto a los ciudadanos como a los inversores. La confianza que genera este entorno monetario estable, sumada a la continuidad de los flujos de capitales, ha convertido a Panamá en un destino atractivo para la inversión extranjera, ofreciendo seguridad jurídica y condiciones favorables.
La infraestructura de zonas francas en Panamá también desempeña un papel crucial en su economía. La Zona Libre de Colón, establecida en 1948, se posiciona como la segunda más grande del mundo, solo superada por la de Hong Kong, y en 2025 alcanzó un volumen de importaciones y exportaciones cercano a los 29.000 millones de dólares. Además, la reciente creación de la zona franca Panamá Pacífico, junto con otras iniciativas privadas, ha ampliado las oportunidades para los inversores. Estas zonas francas ofrecen un entorno fiscal atractivo, exonerando a los inversores de impuestos por la instalación de maquinaria y productos, lo que incentiva la reexportación.
La combinación de una infraestructura moderna, un marco legal sólido y un entorno fiscal favorable ha posicionado a Panamá como un centro logístico de referencia en la región. En este sentido, Juan Luis Correa Esquivel enfatizó la importancia de que Argentina reconozca las oportunidades que ofrece Panamá para diversificar su comercio y atraer inversiones. La posibilidad de colaborar en proyectos logísticos podría resultar en beneficios mutuos, fortaleciendo así las relaciones comerciales entre ambos países.
El contexto actual, marcado por la necesidad de diversificar las rutas comerciales y optimizar la logística internacional, plantea una oportunidad única para que Argentina explore el potencial que brinda Panamá. Con un crecimiento sostenido y una infraestructura en constante evolución, el país centroamericano se erige como un aliado estratégico en el ámbito del comercio internacional, y es fundamental que Argentina aproveche esta ventana de oportunidades para potenciar su economía y fomentar la inversión extranjera.



