En un evento que ha capturado la atención de miles, la ciudad de Cutral Co, en la Patagonia argentina, ha inaugurado una escultura monumental de Lionel Messi, la más alta del mundo. Con una impresionante altura de 26 metros y un peso de 70 toneladas, esta obra se erige sobre la Ruta Nacional 22, marcando un nuevo hito en la celebración del fútbol argentino. La escultura, que representa al capitán de la Selección Nacional levantando la Copa del Mundo conquistada en Qatar 2022, se ha convertido en un símbolo de orgullo para los habitantes de la región, quienes han adoptado a Cutral Co como la 'Capital Provincial de los Monumentos'.

La ubicación de la escultura es estratégica, situada en la intersección de la Ruta Nacional 22 y la calle Manuel Savio, a la altura del kilómetro 1.332. Este nuevo emblema no solo resalta la grandeza del futbolista, sino que también refuerza la identidad de la ciudad, que ha visto en esta obra una oportunidad para atraer turismo y reconocimiento. La figura de Messi, con su camiseta celeste y blanca y las tres estrellas doradas sobre el pecho, evoca el reciente triunfo en el Mundial, un momento que ha quedado grabado en la memoria colectiva de los argentinos.

El escultor detrás de esta imponente obra es Aldo Beroisa, un artista autodidacta originario de la misma Cutral Co. Beroisa, con un trayecto laboral que incluye años como empleado ferroviario, encontró su vocación artística en un contexto de crisis económica que lo llevó a reinventarse. Su historia es un reflejo de perseverancia; antes de dedicarse a la escultura, fabricaba juguetes y otros objetos para poder subsistir. Esta conexión personal con la ciudad y su gente se tradujo en un esfuerzo conjunto para la creación de la escultura, donde vecinos y trabajadores locales colaboraron arduamente para llevar a cabo el proyecto en un tiempo récord.

El proceso creativo de Beroisa no fue sencillo. En un principio, el secretario de Deportes de la ciudad le había solicitado una figura de 1,72 metros, que es la altura real de Messi. Sin embargo, el artista sintió que esa propuesta no hacía justicia a la grandeza del jugador y propuso una escultura mucho más ambiciosa. Con el apoyo del municipio, Beroisa presentó una maqueta que fue aprobada, lo que dio inicio a un trabajo que se extendió a lo largo de un año, culminando justo antes del partido en el que Argentina enfrentó a Argelia, donde los hinchas pudieron admirar la obra en persona.

La estructura de la escultura es notable, construida con acero petrolero en su interior, un material que refleja la identidad productiva de la región. En el exterior, se han utilizado tres capas de hormigón que proporcionan tanto resistencia como estética. Este enfoque no solo ha garantizado la durabilidad de la obra, sino que también ha dado lugar a un diseño que resalta la figura de Messi de manera impresionante. Las cifras son asombrosas: la cabeza de la escultura pesa cuatro toneladas, el brazo 3.800 kilos y el busto suma 12 toneladas, lo que evidencia la magnitud del trabajo realizado.

La inauguración de esta escultura representa más que un simple homenaje a un jugador; simboliza la pasión y el amor por el fútbol que caracteriza a Argentina. Este tipo de iniciativas culturales no solo rinden homenaje a figuras icónicas, sino que también sirven como un atractivo turístico que puede contribuir al desarrollo económico de la región. A medida que Cutral Co se posiciona como un nuevo destino turístico, la figura de Messi se alza no solo como un ícono del deporte, sino como un símbolo de unidad y orgullo nacional que trasciende fronteras.