Una nueva crecida del Río de la Plata se prevé para la noche de este miércoles, según informaron fuentes técnicas. El nivel del agua alcanzará su punto más alto entre las 19:30 y las 22:00, con una estimación de hasta 2,60 metros por encima de lo habitual, aunque en algunas zonas podría ser aún mayor.

Este fenómeno se debe a vientos sostenidos del sudeste que están empujando el agua hacia la costa, lo que provoca un aumento temporal en el nivel del estuario. Las crecidas pueden impactar en áreas cercanas a la ribera y en tramos de la avenida costera, aunque los expertos aseguran que no se anticipan inundaciones severas ni evacuaciones masivas.

Las autoridades han instado a quienes transiten o realicen actividades recreativas en la ribera a mantenerse atentos a la evolución del nivel del río durante el horario indicado, especialmente en sectores bajos. El Centro de Prevención de Crecidas, bajo el Ministerio de Defensa, advirtió que en el Puerto La Plata se espera una altura de 2,50 metros a las 19:30, mientras que el Servicio de Hidrografía Naval estimó que en el puerto de Buenos Aires, el nivel podría alcanzar los 2,80 metros hacia las 21:00.

En medio de esta situación, los gobiernos de Berisso y Ensenada se mantienen en estado de alerta, recomendando a la población que tome las precauciones necesarias para evitar incidentes. Para emergencias, los residentes de zonas costeras pueden comunicarse con Defensa Civil local o con la Prefectura Naval. Se espera que el nivel del río comience a descender durante la noche, tras alcanzar su pico debido a los vientos del sudeste.

Apenas días atrás, el Río de la Plata superó los 3 metros en diversas áreas críticas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lo que llevó a la activación de una alerta. En Quilmes, se registraron imágenes de vecinos que mostraban cómo el agua avanzaba por las calles y afectaba las veredas, complicando el acceso a las viviendas. Equipos de Defensa Civil trabajaron en la zona con botes y vehículos anfibios, ya que el agua había llegado a los patios de las casas cercanas al río. La situación también se replicó en General Cerri e Ingeniero White, donde la sudestada causó el desborde de compuertas y otras complicaciones.