La reciente victoria de la Real Sociedad en la Copa del Rey ha desatado una ola de entusiasmo en Donostia-San Sebastián, donde un impresionante número de 100.000 personas se congregó para celebrar este logro significativo. La festividad tuvo lugar el pasado lunes y se caracterizó por un ambiente festivo y familiar, reflejando la identidad y la pasión de la afición 'txuri-urdin'. El alcalde de la ciudad, Jon Insausti, destacó la importancia de este evento, calificándolo de "redondo" y señalando que tanto la final del torneo, disputada en el Estadio de La Cartuja en Sevilla, como la celebración local se desarrollaron sin contratiempos.
Insausti, quien ofreció una rueda de prensa tras la reunión de la Junta de Gobierno, enfatizó que las actividades organizadas para conmemorar la victoria se llevaron a cabo con total seguridad y eficacia. Resaltó la actitud ejemplar de los hinchas, quienes demostraron un comportamiento cívico tanto en la final como en la celebración posterior. "La autenticidad de esta celebración fue palpable; los abrazos, las lágrimas de emoción y la alegría compartida reflejan una comunidad unida", expresó el alcalde.
El evento no solo fue una celebración deportiva, sino también un momento de conexión social para los ciudadanos. Insausti subrayó que la forma en que los donostiarras celebran sus logros es una manifestación de su identidad colectiva y de su capacidad para unirse frente a desafíos. "Es fundamental reconocer que tenemos una manera única de celebrar nuestras victorias, lo que habla de la cohesión de nuestra comunidad", agregó, destacando que esta capacidad de unión es un punto de partida sólido para enfrentar futuros retos.
Además, el alcalde agradeció a todas las personas y servicios que colaboraron para garantizar que los eventos se desarrollaran de manera fluida y segura. Detalló que la planificación y la colaboración fueron cruciales para el éxito de estas jornadas, que se caracterizaron por su normalidad y disfrute. "No podríamos haber pedido más; todo salió a la perfección y la experiencia fue inigualable", afirmó Insausti, quien también recordó que no se había vivido algo parecido en la ciudad anteriormente.
La jornada del lunes fue marcada por un despliegue de seguridad excepcional. Para la final y la posterior celebración, se activó un plan de emergencia municipal que incluyó la participación de aproximadamente 30 agentes de la Guardia Municipal, Protección Civil, Bomberos, DYA y Agentes de Movilidad. Este equipo trabajó en conjunto para monitorear y coordinar todas las actividades desde el Consistorio, asegurando la tranquilidad de todos los asistentes.
Se implementaron medidas adicionales de seguridad, como el uso de ambulancias, helicópteros y drones, que proporcionaron información en tiempo real sobre la situación en la vía pública. Para facilitar el flujo de personas, se establecieron 6,8 kilómetros de vallados que guiaron el tránsito desde el estadio Anoeta hasta Alderdi Eder, donde se culminó la celebración. La plantación de flores de temporada en los jardines de Alderdi Eder también contribuyó a embellecer el entorno y a hacer de este evento un recuerdo imborrable en la memoria colectiva de la ciudad.



