La serie inglesa Life on Mars construía su trama sobre una premisa de ciencia ficción: un inspector de policía contemporáneo viajaba a la década de 1970 y se encontraba con una sociedad cuyas conductas podían parecerle tan desconcertantes como las de un marciano. El viaje temporal también le permitía observar cómo cambiaban los lugares y las formas de vida con el paso de los años.

En uno de los capítulos, el protagonista establece un vínculo de empatía con un minero en huelga. A partir de ese encuentro, descubre que el barrio obrero donde el hombre vivía se había convertido, en 2006, en un sofisticado complejo de lofts. La transformación tiene para el policía un efecto agridulce: comprende que está frente a algo parecido a una especie en extinción.

Una situación similar podría imaginarse en el distrito del Ruhr, en Alemania, una zona marcada por su pasado industrial y que hoy también ofrece espacios para el ocio. Allí se encuentra Werksschwimmbad, una pileta diseñada por los artistas Dirk Paschke y Daniel Milohnić. La obra propone una nueva escena para un paisaje asociado a la actividad fabril: donde antes se imponía el estruendo de las máquinas, ahora se escucha el sonido ligero de los chapuzones.