En esta edición, los lectores expresan sus opiniones sobre el funcionamiento de las instituciones, el uso de los recursos públicos y el rumbo socioeconómico y político de la Argentina.

Clara Halac cuestiona los presupuestos millonarios y discrecionales de la Legislatura bonaerense y sostiene que quienes trabajan para el Estado, financiados con los impuestos de la ciudadanía, deben rendir cuentas. En ese sentido, vincula la existencia de casos como los de Insaurralde y Chocolate Rigau con “un enorme agujero negro” en el circuito del dinero público. También reclama que jueces y fiscales investiguen la red de corrupción “hasta las últimas consecuencias”, al tiempo que pide terminar con la discrecionalidad y con el enriquecimiento de empleados estatales mientras persisten condiciones “paupérrimas” en materia de seguridad, salud y educación. En su carta, además, menciona el caso de Adorni.

Otra lectora o lector reflexiona sobre la expresión “dar vueltas a la noria”, asociada a la repetición constante de una rutina y originalmente vinculada con un sistema para extraer agua de un pozo, impulsado por una mula, un burro o un caballo. Trasladada a la actualidad argentina, la frase sirve para describir, según plantea, la reiteración de errores y el atraso en las transformaciones necesarias. Frente a un mundo en avance y atravesado por la tecnología, advierte que muchas decisiones del país parecen tomarse “en contra del resto”, en lugar de orientarse al bien común.