Una familia de Coorparoo, Australia, descubrió que una koala y su cría estaban en peligro de ahogarse en la pileta del jardín. Los animales habían quedado sobre la cubierta plástica que protegía el agua de las hojas, la tierra y los insectos. Algunas partes del cobertor estaban desplazadas y dobladas, una señal de que la madre había intentado escapar sin éxito.
La familia vive a dos casas de distancia de Richard, un voluntario de Koala Rescue Brisbane South (KRBS), por lo que lo contactó de inmediato. Cuando llegó, encontró a ambos animales en la zona menos profunda de la pileta. “La madre y la cría estaban abrazadas y sentadas sobre la cubierta de la pileta; apenas se movían, pero estaban completamente empapadas”, relató Richard. Los vecinos no sabían cuánto tiempo habían permanecido allí.
Con la ayuda de una red, el voluntario ingresó al agua y las retiró con cuidado. Aunque la situación había sido riesgosa, la koala y su cría se mantuvieron tranquilas durante el rescate. Luego, Richard las secó con una toalla y las dejó al sol para que recuperaran temperatura.
Mientras los animales se secaban, se comunicó con el operador de KRBS, que organizó su traslado a la RSPCA para que recibieran una evaluación veterinaria. Los profesionales de esa institución examinaron minuciosamente a la madre y a su cría.



