Recientes ataques en la región de Kordofán del Sur, específicamente en el barrio de Al Mak y áreas cercanas, han dejado un trágico saldo de al menos nueve muertos y más de 50 heridos, según reportes de organizaciones médicas locales. Los bombardeos de artillería han impactado zonas residenciales de la ciudad de Dalang, lo que ha generado un alarmante aumento de víctimas civiles. La Red de Médicos de Sudán advierte que el número de heridos podría seguir en ascenso debido a la persistencia de los enfrentamientos en áreas habitadas.
Las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y el Movimiento para la Liberación del Pueblo de Sudán/Norte-Al Hilu (SPLM/N-Al Hilu), liderado por Abdelaziz al Hilu, son los grupos señalados como responsables de estos ataques. Ambos tienen una fuerte presencia en Kordofán del Sur y del Norte, lo que ha llevado a un incremento de la crisis humanitaria en la región. Los servicios de salud enfrentan serias dificultades para atender a los heridos, lo que agrava la situación de emergencia sanitaria.
En medio de estos acontecimientos, el Ejército sudanés ha logrado recuperar el control de la localidad de Bara, en Kordofán del Norte, tras combates intensos contra las RSF. Este avance cuenta con el respaldo de la Fuerza Conjunta de Protección de Darfur, una coalición formada por movimientos rebeldes y firmantes de un acuerdo de paz. Desde el inicio de la guerra civil en abril de 2023, que surgió por desacuerdos en la integración de las RSF a las Fuerzas Armadas, la situación humanitaria en Sudán se ha deteriorado, con millones de personas desplazadas y un acceso cada vez más limitado a servicios básicos, generando un clima de desesperación y crisis.



