Caracas, 10 de marzo.- La ministra de Salud de Venezuela, Nuramy Gutiérrez, ha confirmado que el año pasado se registraron muertes en el país a causa de la fiebre amarilla, aunque se abstuvo de proporcionar cifras concretas para evitar causar pánico entre la población. Durante una entrevista en el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Gutiérrez señaló que los datos alarmantes pueden generar una reacción innecesaria en la ciudadanía.
A pesar de la preocupación por los decesos, la funcionaria mencionó que en 2026 se han documentado únicamente siete casos positivos de la enfermedad. En lugar de centrarse en las cifras, Gutiérrez enfatizó la importancia de la prevención y la vacunación, destacando que el objetivo es alcanzar una cobertura del 95% en la población para combatir esta amenaza sanitaria.
Recientemente, aproximadamente 49.000 personas han sido inmunizadas, sumándose a los tres millones que ya habían recibido la vacuna en años anteriores. Ante el aumento de casos, el gobierno está considerando la instalación de puntos de vacunación en aeropuertos internacionales para aquellos que lleguen al país. Asimismo, se ha establecido la exigencia de la vacuna para las personas que planeen viajar a las regiones más afectadas durante la Semana Santa, junto con recomendaciones de uso de ropa adecuada y repelente en áreas boscosas.



