En un sorprendente caso de suplantación de identidad en el ámbito de la salud, las autoridades de la Región Sanitaria 2 de Chaco han presentado una denuncia contra una mujer que se hizo pasar por médica durante varios meses. Según informaron los funcionarios, la sospechosa utilizó una matrícula profesional que no le pertenecía para desempeñarse como médico en dos hospitales de la provincia, específicamente en Quitilipi y Presidencia de la Plaza. Esta situación ha generado preocupación no solo por la legalidad de su accionar, sino también por su posible impacto en la salud de los pacientes que atendió, algunos de los cuales luego fallecieron.

La denuncia fue formulada por Orlando Di Nubila, director de la división sanitaria correspondiente, tras recibir información que evidenció la irregularidad. Al realizar las averiguaciones pertinentes, se constató que el número de matrícula exhibido por la mujer correspondía a un médico varón, lo que llevó a las autoridades a iniciar una investigación más profunda. En este contexto, la situación se torna aún más alarmante, ya que la mujer no solo atendió a pacientes, sino que firmó actas de defunción de al menos nueve personas, lo que plantea serias dudas sobre su competencia y la calidad de atención brindada.

Los hechos comenzaron a salir a la luz luego de que el personal de salud notara la falta de capacitación de la impostora. Durante su desempeño, se presentó en situaciones críticas, como un incidente ocurrido durante la Copa Indunor, donde los enfermeros tuvieron que intervenir ante su incapacidad para realizar suturas. Testimonios de colegas indican que había serias deficiencias en su formación, algo que se volvió evidente en la atención brindada a los pacientes. Una enfermera incluso se vio obligada a corregirla durante una recorrida, señalando sus falencias en el área médica.

El director Di Nubila explicó que, a raíz de estas irregularidades, se procedió a verificar la identidad de la mujer y se comprobó que su DNI no coincidía con la matrícula que utilizaba. Esto llevó a la presentación de una denuncia penal por ejercicio ilegal de la medicina y usurpación de títulos ante la Policía. Es importante destacar que la mujer habría estado operando bajo esta falsa identidad desde agosto del año pasado, y su nombre seguía apareciendo en los cronogramas de guardia hasta hace poco, cuando se reportó su desaparición.

La Fiscalía de Investigación Penal N° 3, bajo la dirección del Dr. Marcelo Soto, ha tomado el caso en sus manos y está avanzando con las investigaciones pertinentes. Se han presentado como evidencia fotocopias certificadas de registros electrónicos y libros de guardia que incluyen la firma y sello de la sospechosa, lo que refuerza la gravedad de la situación. Las autoridades están trabajando arduamente para esclarecer cómo fue posible que una persona sin la formación necesaria lograra acceder a un puesto de tal relevancia en el sistema de salud.

Por otro lado, el director Di Nubila ha hecho hincapié en la necesidad de revisar los procesos de contratación en el sistema de salud provincial. A pesar de que la impostora alegaba tener vínculos familiares en Paraguay y haber vivido en Corrientes, las investigaciones han revelado inconsistencias en su historia personal. La situación plantea interrogantes acerca de los controles existentes para garantizar que solo profesionales capacitados puedan ejercer en áreas críticas como la medicina, donde la vida de los pacientes está en juego.