La Justicia civil y comercial de la localidad de San Martín ha dictado una resolución que obliga a una concesionaria a indemnizar a un hombre con trece millones de pesos, tras la compra de un automóvil usado que presentó fallas mecánicas a tan solo una semana de su adquisición. Este fallo resalta la importancia de la Ley de Defensa del Consumidor y cómo protege a los compradores ante situaciones de vicios ocultos en productos adquiridos, en este caso, un vehículo de la marca Volkswagen, modelo Voyage 2012.
El demandante, quien adquirió el vehículo por aproximadamente un millón y medio de pesos, se vio forzado a iniciar un proceso judicial después de no recibir respuesta satisfactoria de la concesionaria ante la defectuosa compra. A través de su presentación, el hombre expuso que el automóvil no solo dejó de funcionar sino que además le generó serios inconvenientes económicos y la imposibilidad de utilizarlo, lo que llevó a que decidiera recurrir a la Justicia para obtener una resolución favorable.
La controversia comenzó en febrero de 2023, cuando el comprador presentó la demanda ante el juzgado, detallando los problemas mecánicos del auto y la falta de atención por parte de la concesionaria. A pesar de que la empresa alegó no haber celebrado contrato con el demandante y cuestionó la validez de la factura de compra, el juez consideró que las pruebas presentadas eran contundentes y establecieron un vínculo comercial claro entre las partes.
Un aspecto relevante de este caso fue la intervención de la Fiscalía, que desempeñó un papel crucial al calificar la relación como de consumo. Esto permitió la aplicación de la normativa que protege a los consumidores, lo cual fue determinante para el desarrollo del juicio. La Fiscalía argumentó que los hechos presentados por el comprador confirmaban la existencia de un contrato de compraventa y, por ende, la obligación de la concesionaria de garantizar el buen estado del vehículo.
La sentencia también tuvo en cuenta un testimonio que corroboró la versión del demandante sobre la compra del automóvil, lo que sumó peso a su reclamo. El juez, al analizar las evidencias, concluyó que existió una relación comercial efectiva, lo que obligaba a la concesionaria a responsabilizarse por los problemas surgidos en el auto. Este reconocimiento tácito por parte de la empresa fue crucial para validar el reclamo del comprador y determinar la indemnización correspondiente.
El fallo del Juzgado en lo Civil y Comercial n.º 4 de San Martín se fundamentó en la Ley de Defensa del Consumidor, que establece una garantía legal de tres meses para bienes muebles usados, incluyendo automóviles. En este contexto, se aceptó un presupuesto de un taller mecánico que evidenció una falla grave en la caja de cambios, lo que reforzó la decisión judicial de hacer responsable a la concesionaria por los daños ocasionados. Este caso no solo marca un precedente importante en la defensa de los derechos del consumidor, sino que también subraya la necesidad de que las empresas cumplan con sus responsabilidades al momento de vender productos a sus clientes.



