El reciente tiroteo en una escuela de San Cristóbal, Santa Fe, ha conmocionado a la comunidad educativa y ha generado un intenso debate sobre la salud mental y el acoso escolar. El abogado Néstor Oroño, quien representa al joven de 15 años involucrado en el incidente, ha revelado detalles que podrían explicar el comportamiento del adolescente. Según declaraciones de Oroño, el menor estaba bajo un tratamiento psicológico debido a experiencias previas de bullying y antecedentes de autolesiones, lo que pone de relieve la complejidad del caso.

Mariana Oroño, parte del equipo legal, explicó que el joven había sufrido un episodio de autolesiones en el pasado. "El chico se provocó cortes en los brazos en una ocasión, lo que motivó su tratamiento psicológico. Aunque no fue algo recurrente, sí fue un hecho significativo en su vida", detalló. Este contexto, según el abogado, podría haber influido en el estado emocional del adolescente, quien se describe como alguien introvertido y con escaso contacto social, pasando gran parte de su tiempo frente a la computadora.

Sin embargo, esta narrativa ha sido cuestionada por la madre de un excompañero del agresor, quien niega que existieran situaciones de acoso escolar, sugiriendo que los problemas familiares podrían ser un factor determinante en el comportamiento del joven. En este sentido, la defensa también ha confirmado que los padres del adolescente están atravesando un proceso de divorcio, lo que podría haber contribuido a su inestabilidad emocional. La madre reside en Santa Fe, mientras que el padre vive en Entre Ríos, lo que ha limitado el contacto físico entre ellos.

A pesar de este entorno complicado, el abogado Néstor Oroño sostiene que no había señales de alarma que presagiaran un acto de violencia como el que ocurrió. "Los padres del chico están devastados por la situación y están completamente desorientados sobre lo que ha sucedido", enfatizó. Esta afirmación resalta la preocupación de la familia por el bienestar del menor y la búsqueda de respuestas ante un acontecimiento tan trágico.

Desde un punto de vista legal, el joven no podrá ser juzgado de acuerdo al nuevo Régimen Penal Juvenil. En junio de 2025, Santa Fe implementó un nuevo Código Procesal Penal Juvenil que permite la intervención judicial incluso en ausencia de responsabilidad penal. Oroño indicó que, en este contexto, el adolescente podría ser ingresado en una institución de régimen cerrado o semiabierto, lo que generará un seguimiento de su situación por parte del sistema judicial.

Actualmente, el menor ha sido trasladado a la ciudad de Santa Fe, donde otro abogado del equipo ha podido tener contacto con él. Este nuevo miembro del equipo legal ha confirmado la existencia del tratamiento psicológico y los conflictos familiares que enfrenta el joven. La complejidad del caso invita a una reflexión más profunda sobre la necesidad de abordar los problemas de acoso escolar y salud mental en las escuelas, así como la importancia de brindar el apoyo adecuado a los adolescentes en situaciones vulnerables.