El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha expresado su preocupación por la reciente modificación en la regulación de la autorización de centros y servicios sanitarios, argumentando que esta nueva normativa representa un retroceso en el reconocimiento profesional de las matronas. Según el sindicato, el nuevo Real Decreto no refleja de manera adecuada las competencias y funciones que estas profesionales son capaces de desempeñar, lo que podría tener repercusiones negativas en la atención de la salud de las mujeres y los recién nacidos.

SATSE ha presentado alegaciones formales al decreto, que busca actualizar las bases generales sobre la autorización de establecimientos sanitarios, solicitando que se reconozcan de manera más explícita las habilidades y responsabilidades específicas de las matronas. Sin embargo, el sindicato ha lamentado que el Ministerio de Sanidad, liderado por Mónica García, haya ignorado sus propuestas durante la fase de consulta pública, lo que consideran una oportunidad perdida para visibilizar y dignificar el trabajo de estas profesionales en el sistema de salud.

En su declaración, SATSE enfatiza que, según la normativa vigente tanto a nivel nacional como europeo, las matronas tienen autonomía técnica y científica en el ejercicio de sus competencias. Estas incluyen la dirección y el liderazgo en la atención durante el embarazo, el parto y el posparto, así como el cuidado integral de la salud de la mujer a lo largo de todas las etapas de su vida, incluyendo la salud ginecológica y sexual. Este reconocimiento es fundamental para asegurar una atención de calidad en estos momentos críticos para la salud de las mujeres.

El sindicato ha exigido que, al definir la Unidad de Enfermería obstétrico-ginecológica, se reconozca explícitamente que las matronas no solo son responsables de atender a mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio, sino que también desempeñan un rol crucial en el asesoramiento sobre planificación familiar y en la atención de diversas condiciones ginecológicas, muchas de las cuales son patológicas. Esta perspectiva integral es vital para una atención adecuada y oportuna en la salud de las mujeres, que va más allá de los aspectos reproductivos.

Un punto particularmente criticado por SATSE es la creación de una Unidad específica de planificación familiar, que ha sido establecida sin considerar el papel fundamental de las matronas. Según el sindicato, esta unidad, aunque multidisciplinaria, ha sido asignada exclusivamente a médicos especialistas en ginecología y obstetricia, relegando a las matronas a un rol secundario, a pesar de su capacitación y experiencia en estos temas.

Además, el sindicato ha propuesto que en la definición de la Unidad de Ginecología se aclare que el médico especialista en Obstetricia y Ginecología debe colaborar con otros profesionales, entre ellos las matronas, en el diagnóstico y tratamiento de patologías relacionadas con el aparato genital femenino y la mama. Este tipo de colaboración interdisciplinaria es esencial para ofrecer una atención más completa y centrada en la paciente, que contemple no solo los aspectos médicos, sino también el apoyo emocional y social que las matronas pueden brindar.

La falta de una actualización adecuada de esta norma por parte del Ministerio de Sanidad podría tener un impacto directo en la calidad de atención que reciben las mujeres y los recién nacidos en los centros de salud. SATSE ha llamado a la reflexión sobre la importancia de reconocer el papel fundamental de las matronas en el sistema sanitario, así como a la necesidad de establecer normativas que reflejen de manera fiel sus competencias y contribuciones al bienestar de la población femenina.