El oficialismo se encuentra en plena actividad en el Congreso, a pesar de la ausencia de numerosos legisladores que se encuentran en viaje. La estrategia del partido en el poder parece alinearse con la promesa presidencial de aprobar un total de 90 proyectos, aunque es poco probable que se alcance esa cifra. Sin embargo, mientras mantengan su mayoría en la Cámara, buscarán realizar sanciones mensuales que les permitan asegurar victorias políticas y, al mismo tiempo, contrarrestar los recientes reveses económicos y judiciales que han enfrentado.
Uno de los proyectos más ambiciosos en la mira del oficialismo es la denominada ley Hojarasca, que podría ser discutida y aprobada en la Cámara de Diputados la próxima semana. Esta iniciativa, promovida por el Ministerio de Desregulación, tiene como principal objetivo derogar alrededor de 70 leyes que el Gobierno considera obsoletas o que se oponen a su visión de la libertad individual. Según el cronograma establecido, se espera que el proyecto sea analizado en comisión el martes 21 de abril, con la previsión de que obtenga dictamen favorable y sea sometido a votación en la sesión del día siguiente.
La aprobación de esta ley se perfila como una de las últimas actividades en la Cámara baja antes de la esperada visita de Manuel Adorni, quien presentará su informe de gestión. En esta jornada, se anticipa también la presencia del presidente Javier Milei, lo que añade un componente de relevancia política a la discusión. Un referente del bloque libertario ha señalado que, a pesar de algunos inconvenientes, la votación no debería presentar mayores complicaciones. Sin embargo, ha reconocido que hay un punto de controversia relacionado con la eliminación de la Ley Nº 11.380, que data de 1926 y que otorga beneficios crediticios a cooperativas a través del Banco Nación.
Los partidos de la oposición han expresado que la ley Hojarasca sigue en proceso de análisis por parte de sus asesores, lo que sugiere que aún existen objeciones que podrían complicar su avance. Algunos legisladores han sintetizado que, aunque su postura no es del todo negativa, hay reservas que necesitan ser discutidas antes de dar el visto bueno. Esta situación ha generado un clima de incertidumbre entre los aliados del oficialismo, quienes se han mostrado preocupados por las implicaciones que tendrá la eliminación de ciertos aportes estatales que afectan directamente a entidades como el Círculo de Legisladores de la Nación y la Federación Argentina de Municipios.
El malestar en el oficialismo se ha hecho evidente, ya que la eliminación del aporte estatal había generado tensiones en la relación con sus aliados provinciales. Un diputado de este sector ha expresado su frustración, destacando que sería preferible que esta cuestión no se incluyera en el debate. Por su parte, dentro del oficialismo se reconoce la creciente influencia del Ministerio de Desregulación, encabezado por Federico Sturzenegger, en la estrategia de Gobierno, donde distintos organismos, incluido el Servicio Meteorológico Nacional, están ajustando su personal como parte de un esfuerzo por lograr un superávit fiscal.
En este contexto, el oficialismo también busca avanzar en otros dos proyectos que han generado malestar constante en el ámbito político y económico. Estos incluyen la necesidad de reemplazar la legislación vigente sobre la emergencia en discapacidad y una reforma en la ley de financiamiento universitario, que han sido foco de críticas y controversias. La ley Hojarasca, con su enfoque en la depuración normativa, busca simplificar el marco legal argentino, en un intento por fortalecer la justicia y promover la libertad, tal como lo ha planteado el presidente Milei en sus discursos recientes. La discusión sobre esta ley será crucial para definir el rumbo del Gobierno y sus relaciones con diferentes sectores de la política nacional.



