El pasado viernes 1 de mayo, un grupo numeroso de trabajadores latinos provenientes de viveros de Miami-Dade se unió en una marcha en Coral Gables, exigiendo mejores condiciones de seguridad laboral ante el intenso calor característico del sur de Florida. La movilización, convocada por la organización WeCount, recorrió aproximadamente dos millas sobre la U.S. 1, haciendo paradas en importantes comercios como Trader Joe’s, Target, Aldi, Home Depot y Sprouts. Estos establecimientos son clientes directos de los viveros, que son responsables del suministro de la mayoría de las plantas de interior que se comercializan en el país.

El eje central de la protesta radicó en la solicitud a los minoristas para que solo compren plantas de aquellos viveros que cumplan con un código de conducta elaborado por los propios trabajadores. Este documento contiene exigencias fundamentales, como la provisión de agua potable, descansos regulares, medidas de protección frente al calor extremo y la necesidad de contar con supervisión independiente en los lugares de trabajo. La situación en los viveros de Miami-Dade ha sido motivo de preocupación, ya que se han reportado condiciones laborales que vulneran los derechos de los empleados, lo que ha llevado a numerosas denuncias por parte de sindicatos y organizaciones de salud laboral.

De acuerdo con una encuesta reciente realizada por WeCount en el condado, cerca del 90% de los trabajadores admitió haber sufrido lesiones o enfermedades relacionadas con su labor, incluyendo intoxicaciones por pesticidas y golpes de calor. La escasez de agua potable es otro problema grave, ya que un tercio de los encuestados manifestó no tener acceso a este recurso vital, mientras que el 60% afirmó nunca haber recibido un día de enfermedad pagado. Estos datos revelan un panorama alarmante sobre la salud y el bienestar de aquellos que sostienen la industria de viveros en la región.

Ana Mejía, quien fue trabajadora del sector y ahora es una destacada líder sindical, compartió su experiencia, narrando que llegó a podar hasta 101 plantas por hora bajo condiciones de calor extremo. Relató que un golpe de calor sufrido en septiembre de 2022 la llevó a convulsionar durante su jornada laboral, pero temió informar a sus superiores por el riesgo de perder su empleo y así, su capacidad para mantener a su familia. Este tipo de situaciones se ha vuelto más común tras la decisión de la Legislatura de Florida de prohibir las ordenanzas municipales que podrían proteger a los empleados de los efectos del calor extremo.

Sin un marco regulatorio que los ampare, los trabajadores de estos viveros, junto con WeCount, optaron por llevar su reclamo directamente a los consumidores y comercios, buscando crear conciencia sobre la difícil situación que enfrentan. Esta estrategia se inspira en el exitoso Fair Food Program, que ha logrado que grandes cadenas de supermercados solo compren a proveedores que respetan derechos laborales básicos, como el acceso a agua potable y pausas adecuadas durante la jornada laboral.

WeCount ha enviado propuestas a los principales minoristas para establecer un contrato que promueva la justicia en el trabajo, conocido como Planting Justice. Hasta el momento, solo Ikea ha respondido, indicando que ya posee un “código de conducta para proveedores” y declinando, por ahora, la invitación a dialogar. Durante la marcha, los grupos de trabajadores se adentraron en cada tienda para entregar el contrato y exponer las pésimas condiciones laborales que enfrentan en los viveros. Los gerentes de los comercios argumentaron que las decisiones de compra corresponden a niveles corporativos, evadiendo así la responsabilidad directa sobre la situación de los trabajadores. Home Depot, en declaraciones a un medio local, afirmó que establece estándares para la compra, pero no ofreció soluciones concretas a las demandas planteadas.

La movilización ha puesto en evidencia la urgencia de abordar esta problemática laboral, que afecta a miles de trabajadores en el sector de viveros y resalta la importancia de garantizar condiciones mínimas de seguridad y bienestar en el trabajo. Mientras tanto, los empleados continúan luchando por sus derechos y por la implementación de políticas que protejan su salud y dignidad en el ámbito laboral.