En el desarrollo de la investigación que involucra a Manuel Adorni y Betina Angeletti por presunto enriquecimiento ilícito, se llevó a cabo una declaración clave que podría afectar el rumbo del caso. Matías Tabar, un comerciante oriundo de Capilla del Señor, brindó su testimonio como testigo en este proceso judicial. Durante su declaración, Tabar dejó en claro que no tiene vínculos personales ni económicos con los imputados, lo que le permitió hablar con libertad sobre su relación profesional con ellos.

Tabar, quien ocupa el cargo de vicepresidente en Grupo AA Arquitectura S.R.L., una empresa que fundó junto a Facundo Heine, explicó que su firma no ha tenido una gran actividad en el mercado. A pesar de esto, se dedicó a trabajos de construcción y remodelación, especialmente tras la pandemia, cuando comenzó a recibir encargos en un exclusivo country. Su primer proyecto en la zona llamó la atención y le permitió establecer contactos con futuros clientes, entre ellos, Manuel Adorni.

El testigo relató que su primer contacto con Adorni se dio a través de Graciela Parada, una persona vinculada a operaciones inmobiliarias que le mencionó que un interesado, que luego supo que era Adorni, estaba interesado en adquirir una propiedad que él tenía en el lote 25. Tabar explicó que la oferta inicial para la compra de esa casa incluía un anticipo de entre 30.000 y 40.000 dólares, con el resto a pagar en cuotas, pero finalmente decidieron rechazarla, lo que marcó el inicio de su interacción profesional.

A lo largo de su declaración, Tabar recordó que fue en agosto de 2024 cuando Manuel Adorni se comunicó directamente con él a través de WhatsApp para solicitar su ayuda en la evaluación de una propiedad ubicada en el lote 380 del country Indio Cuá. Adorni le manifestó su interés en realizar reformas en la vivienda, que en ese momento aún no había sido adquirida formalmente. Este detalle es crucial, ya que sugiere que las obras se estaban planificando antes de la compra oficial.

Cuando Tabar y su equipo visitaron la propiedad, se encontraron con una casa de aproximadamente 400 metros cuadrados que, si bien se encontraba en buen estado, no reflejaba el estilo deseado por Adorni y Angeletti. Tabar aportó fotografías que documentan el estado original de la vivienda, algunas de las cuales provienen de la publicación inmobiliaria, lo que respalda su relato sobre las condiciones iniciales de la casa.

Es importante destacar que Tabar aclaró que las reformas que se llevaron a cabo no implicaron la adición de nuevos metros cuadrados, sino que se centraron en la remodelación de los espacios existentes. Por ello, no se presentó ningún expediente municipal ni se tramitaron nuevos planos, ya que según su versión, se trataba de una obra que no requería modificaciones estructurales significativas. La fecha de inicio de la contratación se estableció el 14 de septiembre de 2024, un dato que Tabar recordó debido a que coincidía con una celebración en su localidad.

El testimonio de Matías Tabar añade un nuevo capítulo a la investigación sobre Adorni y Angeletti, quienes se encuentran en el centro de este escándalo por presunto enriquecimiento ilícito. La relación entre el empresario y el testigo, así como los detalles de las reformas en la propiedad, serán analizados detenidamente por los investigadores, quienes deberán determinar si hay indicios de irregularidades en las transacciones y en la gestión de los recursos involucrados en esta causa.