El proceso judicial por la muerte de Diego Maradona retoma su curso este martes en una audiencia que se anticipa como crucial. En esta etapa del juicio, se espera que Gabriel Charovsky, responsable de auditoría de la prepaga que atendió al ícono del fútbol, sea el primero en brindar su testimonio. Su declaración es considerada fundamental para construir la teoría de la acusación, ya que se espera que aporte detalles sobre la atención médica que recibió Maradona en sus últimos días.

Además de Charovsky, la hija mayor de Maradona, Dalma, también tomará la palabra. Su testimonio es esperado con gran interés, dado que en abril de 2025 había compartido sus preocupaciones sobre el estado de salud de su padre. En esa ocasión, había comunicado al tribunal que tanto ella como su hermana habían expresado a los médicos que atendían a Diego su inquietud por su deterioro físico y emocional. Las palabras de Dalma aportan un contexto personal y familiar que puede influir en la percepción del tribunal sobre la atención que recibió el exfutbolista.

La jornada de audiencias también incluirá la declaración de dos de los siete imputados en el caso, quienes hasta ahora no habían tenido la oportunidad de hablar en el juicio. Uno de ellos es Mariano Perroni, el jefe de enfermeros que estuvo a cargo de la atención en el hogar. Perroni ha manifestado su intención de ampliar su indagatoria y contestar preguntas de todas las partes involucradas. Durante las sesiones anteriores, su nombre surgió repetidamente, sobre todo en relación a un audio en el que expresa sus preocupaciones sobre la falta de recursos en la internación domiciliaria de Maradona, lo que podría ser clave para su defensa.

Por su parte, Nancy Forlini, coordinadora de la prepaga, también se prepara para brindar su versión de los hechos. Según se anticipa, Forlini intentará aclarar su rol en la atención que recibió Maradona, especialmente en lo que respecta a la gestión de los recursos y la comunicación con los médicos. Se espera que su defensa se enfoque en demostrar que tanto la familia como los profesionales médicos asumieron responsabilidades en el seguimiento del estado de salud del exfutbolista, lo que podría influir en el resultado del juicio.

Dalma Maradona, en su declaración anterior, había compartido momentos muy emotivos y reveladores sobre la relación con su padre en sus últimos días. Recordó cómo las restricciones impuestas por la pandemia limitaron sus visitas, y cómo las videollamadas se convirtieron en su único medio de contacto. En su relato, expresó su angustia al ver a su padre en un estado de deterioro, describiendo que ya no lo reconocía y que su esencia había cambiado drásticamente.

En un momento particularmente conmovedor, Dalma relató que la última vez que vio a su padre con vida fue tras una operación en la Clínica Olivos. Desde entonces, no pudo volver a verlo hasta el trágico 25 de noviembre de 2020, cuando recibió la noticia de su muerte. Su testimonio no solo refleja la pérdida personal, sino también la desazón de no haber podido brindar el apoyo que su padre necesitaba en sus momentos más vulnerables.

A medida que el juicio avanza, se hace evidente que cada declaración aporta una pieza más al complejo rompecabezas de la vida y muerte de Maradona. La combinación de testimonios de familia, profesionales de la salud y acusados promete arrojar luz sobre las circunstancias en torno a su fallecimiento y las responsabilidades que cada uno tuvo en su cuidado. Este proceso no solo busca justicia para el ícono del fútbol argentino, sino que también se convierte en un espacio para la reflexión sobre la atención médica y el deber que tienen los profesionales en situaciones críticas, así como el impacto de la pandemia en la salud mental y física de los pacientes.

El desenlace de este juicio podría tener repercusiones significativas, tanto a nivel legal como social, y la atención del país está centrada en cada detalle que surja en estas audiencias.