La ministra de Sanidad, Mónica García, ha declarado que las comunidades autónomas poseen "la llave" para poner fin a las huelgas de médicos en España. En el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que se llevará a cabo este miércoles, García subraya que es un momento crucial para que estas regiones demuestren su compromiso en la mejora de las condiciones laborales del personal sanitario. Esta situación se presenta en un contexto donde los profesionales de la salud han manifestado sus quejas respecto a las condiciones laborales que vienen padeciendo desde hace años.

Durante una conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra enfatizó que, aunque el Ministerio de Sanidad ha hecho esfuerzos significativos para abordar la problemática, la verdadera acción debe provenir de las comunidades autónomas. "Hemos realizado todo lo que el marco jurídico permite, pero no podemos sobrepasar la ley ni invadir competencias ajenas", explicó. Esta declaración pone de relieve la necesidad de que las autonomías asuman su responsabilidad y tomen medidas concretas para abordar el descontento entre los profesionales del sector.

García también destacó el trabajo realizado por el Ministerio para reformar el Estatuto Marco, que se encuentra en proceso de tramitación tras ser aprobado como anteproyecto de ley. La ministra recordó que en más de dos décadas no se había presentado una reforma laboral en el ámbito sanitario, lo que pone de manifiesto la falta de avances en este sector. “El Ministerio ha cumplido su parte, ahora son las comunidades las que deben actuar”, afirmó, sugiriendo que la situación actual es una oportunidad histórica para realizar cambios significativos.

La ministra hizo hincapié en que las competencias en materia de sanidad han sido transferidas a las comunidades autónomas desde el año 2000, lo que implica que son ellas las que tienen el poder para gestionar, planificar y mejorar las condiciones laborales del personal médico. En este sentido, García expresó su respeto hacia los profesionales que han expresado su malestar acumulado a lo largo de 20 años, recordando que es fundamental que las comunidades actúen para resolver esta situación de manera efectiva y rápida.

En la agenda del CISNS se abordarán temas críticos que son competencia de las comunidades, como la reducción de horas de guardia, la retribución correspondiente a estas horas, la creación de mesas de negociación específicas para médicos y la implementación de una jornada laboral ordinaria de 35 horas. Estos puntos son esenciales para mejorar la calidad de vida laboral de los profesionales de la salud y, por ende, la calidad de atención a los pacientes.

Finalmente, García concluyó su intervención subrayando que este es un momento decisivo para que las comunidades autónomas demuestren su compromiso. "Tienen la oportunidad de mostrar que están dispuestas a colaborar para que las mejoras en las condiciones laborales se materialicen en la práctica diaria de los profesionales", enfatizó. La espera y la presión sobre las comunidades son palpables, y el desarrollo de esta reunión del CISNS será clave para el futuro del sector sanitario en el país.