Los tratamientos farmacológicos como Ozempic y Mounjaro están revolucionando la forma en que algunas personas se relacionan con la actividad física. Este cambio es notable en individuos que, durante años, habían visto el ejercicio como una obligación tediosa y un castigo por sus hábitos alimenticios.
Un claro ejemplo es el caso de Jamie Selzler, quien a lo largo de su vida había desarrollado un profundo temor hacia el ejercicio. Desde sus 20 años y hasta los 30, cada visita al gimnasio se convertía en un esfuerzo mental, donde la figura de una famosa entrenadora resonaba en su mente, exigiéndole más. Con el paso del tiempo y el aumento significativo de su peso, su movilidad se vio comprometida, llegando a tener dificultades para caminar distancias cortas.
Sin embargo, en 2023, Selzler decidió iniciar un tratamiento con Wegovy, un medicamento para la pérdida de peso. Tras varios meses de seguimiento, comenzó a notar cambios en su cuerpo y, sorprendentemente, en su actitud hacia el ejercicio. Ahora, realiza caminatas diarias de más de 11 kilómetros y se ha convertido en un apasionado del entrenamiento de fuerza. Este cambio de perspectiva no solo ha mejorado su salud física, sino que también le ha permitido disfrutar del ejercicio de una manera que nunca imaginó, llevándolo incluso a certificarse como entrenador personal.



