Un informe de la organización no gubernamental HRANA revela que desde el comienzo de los bombardeos por parte de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, al menos 3.040 personas han perdido la vida en Irán. La ONG, que ha recopilado datos de fuentes oficiales y testimonios de activistas, señala que entre los fallecidos se incluyen 599 individuos cuya identidad aún no ha sido confirmada, así como un preocupante número de menores de edad.
De acuerdo a la información proporcionada por HRANA, la mayoría de las víctimas son civiles, con un total de 1.319 muertos en esta categoría, de los cuales 206 son niños. A esta cifra se suman 1.122 fallecidos militares, además de las 599 víctimas cuya afiliación sigue sin determinarse. En las últimas 24 horas, la organización reportó 21 nuevas muertes, todas entre la población civil, reflejando la grave situación humanitaria en el país.
El Ministerio de Sanidad iraní, en su último informe, reportó 1.200 muertes y cerca de 10.000 heridos a causa de las operaciones militares, aunque estas cifras son significativamente más bajas que las proporcionadas por HRANA. Las diferencias en los datos se deben a la dificultad para acceder a información precisa en zonas de conflicto y a los retrasos en los informes oficiales. La ONG también destacó que una gran cantidad de víctimas aún no ha sido identificada, complicando la labor de rescate y atención médica en la región, y generando una creciente preocupación entre los organismos internacionales de derechos humanos.



