El sector agroindustrial argentino se encuentra ante una proyección de cosecha sin precedentes, alcanzando hasta 160 millones de toneladas impulsadas por un notable rendimiento en trigo y perspectivas alentadoras para maíz y girasol. Las estimaciones de las instituciones del sector apuntan a un aumento significativo tanto en la producción como en las exportaciones, lo que podría marcar un hito histórico para el país.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que la producción de los principales cultivos —soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada— podría ascender a 147,9 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 13% en comparación con la campaña anterior. Este volumen superaría el récord previo de 140,1 millones de toneladas registrado en el ciclo 2018/2019, subrayando la importancia de esta campaña para el agro argentino.
Por otro lado, la Bolsa de Comercio de Rosario ofrece un panorama aún más optimista, sugiriendo que la cosecha total podría llegar a 160 millones de toneladas, lo que significaría un incremento de 21,2 millones de toneladas respecto del ciclo anterior, equivalente a un crecimiento del 15,2%. Este aumento en la producción se presenta como una oportunidad crucial para la economía, dada la necesidad de incrementar las exportaciones y mejorar la disponibilidad de divisas, lo que es fundamental para el Gobierno de Javier Milei y sus objetivos económicos.



