Incorporar pequeñas dosis de ejercicio a lo largo del día puede ser clave para el bienestar físico, especialmente en la población senior, cuyas articulaciones suelen volverse más rígidas con el paso del tiempo.

A menudo se cree que combatir el sedentarismo solo es posible dedicando horas al gimnasio o realizando largas caminatas. Si bien estas actividades son muy beneficiosas, existen hábitos más simples que se pueden adoptar desde casa o la oficina, que ayudan a mejorar la salud general sin requerir tanto tiempo o esfuerzo.

Los llamados 'snacks de movimiento' son breves momentos de actividad física que se pueden integrar en las rutinas diarias. Expertos sugieren que, en lugar de sentir culpa por no haber cumplido con una hora de ejercicio, es mejor incorporar estas pequeñas pausas activas, que contribuyen a descontracturar el cuerpo y revitalizar la mente. Algunas recomendaciones incluyen caminar al trabajo, evitar el ascensor o realizar ejercicios ligeros durante las pausas laborales, ya que estos hábitos suman significativamente al bienestar general.