Ginebra, 23 de mayo (Redacción Medios Digitales) – La 79ª asamblea mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cerró sus puertas este sábado, marcada por la preocupación ante los brotes recientes de hantavirus y ébola. En un contexto de crisis sanitaria, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, hizo un llamado a la comunidad internacional para fortalecer la cooperación en el ámbito de la salud pública, enfatizando la necesidad de una respuesta unificada ante emergencias sanitarias que trascienden fronteras.

Durante su discurso de cierre, Tedros subrayó que la OMS ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, adaptándose a las exigencias del mundo actual. "No estamos ante una OMS en crisis; por el contrario, estamos avanzando con confianza hacia un objetivo claro", afirmó, destacando los esfuerzos realizados para reestructurar la organización con el fin de asegurar su capacidad operativa y sostenibilidad a largo plazo.

En la jornada final, se aprobaron varias resoluciones consensuadas en sesiones anteriores, entre las que se incluye la aceptación formal de la salida de Argentina de la OMS. Sin embargo, se dejó abierta la posibilidad de cooperación futura con el país sudamericano, especialmente a la luz de la reciente crisis provocada por el hantavirus, que evidenció la importancia de un enfoque colaborativo en la salud pública.

Tedros también hizo hincapié en la relevancia de las palabras del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien estuvo presente en la inauguración de la asamblea. Durante su intervención, Sánchez subrayó que "los virus no conocen fronteras, banderas ni pasaportes", lo que resalta la necesidad de establecer un sistema de cooperación sanitaria multilateral efectivo. Esta declaración resuena con la experiencia reciente de las autoridades españolas, que coordinaron la repatriación de pasajeros del crucero MV Hondius tras un brote de hantavirus, demostrando la importancia de la colaboración internacional en situaciones de crisis.

A lo largo de la asamblea, que fue presidida por el ministro de Salud Pública de la República Dominicana, Víctor Atallah, se llevaron a cabo intensas jornadas de deliberación y negociaciones. Tedros destacó que los resultados de estas discusiones incluyen resoluciones clave para abordar problemáticas como las enfermedades tropicales desatendidas, la atención de urgencias y el tratamiento de trastornos hemorrágicos como la hemofilia. Sin embargo, subrayó que el éxito de estas iniciativas dependerá de un compromiso político sólido, así como de financiación sostenida y cooperación continua entre los Estados miembros.

A pesar de los avances logrados, el director general de la OMS advirtió sobre un punto pendiente en la agenda: las negociaciones para implementar el Acuerdo sobre pandemias alcanzado en 2025. Aunque se firmó un acuerdo el año pasado, persiste la incertidumbre en torno a los detalles de uno de sus anexos, que define cómo los países deben compartir muestras de patógenos y los beneficios derivados de dicha información en un futuro brote pandémico.

Tedros enfatizó que sin la resolución de este anexo, el mundo no estaría adecuadamente preparado para enfrentar la próxima pandemia. Este llamado a la acción subraya la necesidad de un enfoque proactivo y coordinado para abordar los desafíos sanitarios globales, en un entorno donde la incertidumbre y la falta de recursos son cada vez más evidentes. La asamblea concluyó con la firme convicción de que, aunque los caminos son difíciles, el progreso es posible mediante la cooperación y el compromiso colectivo.