La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha enfatizado la crucial importancia de los sistemas de pensiones respaldados por activos como una solución esencial para asegurar ingresos adecuados durante la vejez. Estas estructuras, que se fundamentan en inversiones en acciones, bonos y bienes raíces, no solo diversifican los riesgos, sino que también ofrecen mayor estabilidad financiera a los jubilados.
El crecimiento de la población mayor demanda la implementación de pensiones que se sostengan en activos. La OCDE señala que el desarrollo de estos sistemas requiere de un marco normativo robusto, así como de una colaboración efectiva entre los sectores público y privado. Esta sinergia es vital para hacer frente a los retos que plantea el envejecimiento demográfico a nivel mundial, asegurando así el bienestar de las personas mayores.
Además, la OCDE se dedica a la recolección de datos y la creación de directrices que sirven de referencia para las autoridades y actores del sector privado en la mejora continua de los sistemas de pensiones. Cada nación debe adaptar estos modelos a sus propias realidades demográficas y económicas, siguiendo las recomendaciones internacionales para fortalecer sus sistemas previsionales y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.



