En una reciente conversación, el destacado nutricionista deportivo Francis Holway abordó la crucial relación entre la salud y la masa muscular, destacando que este concepto, aunque respaldado por la ciencia, no es lo suficientemente atractivo para las redes sociales. En un mundo donde las tendencias alimentarias han tomado protagonismo, Holway enfatizó que la clave para una buena salud radica en la ingesta de alimentos frescos, como frutas y verduras, aunque esto no genere el mismo impacto que otras modas en plataformas digitales.

Durante su intervención, el especialista reflexionó sobre la confusión que a menudo enfrentan quienes buscan información veraz sobre nutrición. "Muchos me contactan para decirme que se sienten perdidos entre tanta información contradictoria", explicó Holway. Esta inquietud resalta la necesidad de un enfoque claro y unificado en la comunicación de mensajes relacionados con la salud y la alimentación, para evitar que la población tome decisiones basadas en modas pasajeras.

Holway, quien ha acumulado años de experiencia en el ámbito de la nutrición deportiva, subrayó que el creciente interés por la musculación no es simplemente una tendencia sin fundamento. Afirmó que, desde hace más de dos décadas, se ha cambiado la perspectiva sobre los indicadores de salud, dejando atrás el enfoque exclusivo en la grasa corporal para centrarse en la masa muscular. "Hoy en día, la ciencia respalda la idea de que la masa muscular es esencial tanto para la salud en general como para el rendimiento físico", comentó.

El nutricionista también destacó la relevancia de la masa muscular en la vida de las personas mayores. Estudios recientes han demostrado que individuos de edad avanzada, incluso aquellos que superan los ochenta años, pueden mejorar su masa muscular y fuerza a través de rutinas de musculación. "Esto les permite realizar actividades cotidianas como subir escaleras o cargar compras con mayor facilidad", agregó. La evidencia sugiere que nunca es tarde para comenzar a entrenar, y que los beneficios son tangibles incluso en etapas avanzadas de la vida.

En cuanto a la combinación de ejercicio y alimentación, Holway propuso una proporción que podría cambiar la forma en que se percibe el entrenamiento físico. Aseguró que el ejercicio representa un ochenta por ciento de la ecuación, ya que este estimula las hormonas y los factores de crecimiento responsables de la distribución de nutrientes en el cuerpo. "Los nutrientes son como soldados que necesitan ser direccionados, y el ejercicio es lo que decide a dónde van", explicó con claridad.

El nutricionista también abordó el tema de la obsesión por el control de la glucemia en personas sin patologías diagnosticadas, así como las dietas populares que a menudo se basan en verdades a medias. "Es fundamental entender que solo un pequeño porcentaje de la población tiene celiaquía, sin embargo, la idea de que todos deban evitar el gluten se ha generalizado sin fundamento", argumentó. Esto resalta la importancia de una educación nutricional adecuada, que permita a los individuos tomar decisiones informadas sobre su alimentación.

Finalmente, Holway ofreció recomendaciones sobre cómo lograr saciedad sin recurrir a excesos. Según su experiencia, las sociedades más saludables se caracterizan por consumir alimentos ricos en fibra y agua, como frutas y verduras, junto con proteínas y cereales integrales. "Eliminar la fibra y el agua de los alimentos solo lleva a una mayor ingesta calórica sin la satisfacción necesaria", concluyó. La reflexión de Holway invita a repensar nuestros hábitos alimenticios en un contexto donde la salud debe ser prioritaria, más allá de las modas y tendencias pasajeras de la sociedad actual.