Cada mes, millones de mujeres deben ajustar su rutina en función del dolor menstrual. Muchos cancelan compromisos, evitan hacer ejercicio, solicitan días libres en el trabajo o faltan a clases. Sin embargo, los expertos advierten que considerar este malestar como algo habitual no es correcto, ya que puede ser un indicativo de problemas de salud que afectan la fertilidad.

Con motivo del Día Mundial de la Endometriosis, es fundamental entender que el dolor incapacitante no debe ser visto como una norma. Reconocer este síntoma puede ser clave para lograr un diagnóstico temprano, lo que a su vez podría mejorar tanto la calidad de vida como las posibilidades de concepción.

La endometriosis es una condición crónica y de origen inflamatorio que está influenciada por las hormonas. Se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio en lugares fuera del útero, generalmente en la cavidad abdominal. La falta de información y la normalización del dolor menstrual contribuyen a un retraso en el diagnóstico que puede superar los ocho años, afectando tanto el bienestar emocional como el pronóstico reproductivo de quienes la padecen.